Absceso
Dependiendo de su grado de gravedad, un absceso es una infección más o menos molesta que se produce dentro de un tejido del cuerpo. Cuando supera la etapa inflamatoria, esta infección da lugar a una colección purulenta muy dolorosa. Para reducir la sensación de malestar y limitar la aparición de pus, es posible recurrir a la homeopatía.
Dengue
Una persona tiene fiebre del dengue cuando presenta dolor de cabeza, vómitos y, en algunos casos, shock y hemorragia. Esta afección generalmente se trata con remedios homeopáticos.
Hervir
Causado por una bacteria conocida como Staphylococcus aureus, el forúnculo es una inflamación del folículo pilosebáceo que se caracteriza por la formación de una ampolla amarillenta formada por pus. Rápido y muy eficaz, el tratamiento homeopático permite tratar esta inflamación de forma natural y limitar el riesgo de recurrencia.
Influenza
La gripe y los síntomas similares a la gripe, causados por los virus "Myxovirus influenzae" A, B y C, se manifiestan en varios síntomas que debilitan al paciente, pero pueden tratarse fácilmente con homeopatía. De hecho, existen tratamientos preventivos eficaces contra la gripe y se recomiendan en invierno.
Impétigo
El impétigo se manifiesta por la aparición de vesículas supurantes que se convierten en costras amarillentas. La homeopatía combate las infecciones, alivia la picazón o el dolor y trata las lesiones de la piel.
Linfangitis
La linfangitis es una enfermedad bacteriana en la mayoría de los casos. Debido a esto, los remedios homeopáticos recetados generalmente tienen propiedades antibacterianas. Pero al tratarse de una patología con signos variables, es recomendable consultar previamente al médico en lugar de favorecer la automedicación.
Mononucleosis
La homeopatía no solo permite eliminar los síntomas de la mononucleosis infecciosa, ya sea dolor muscular o laríngeo, fiebre, fatiga extrema, ulceración de las encías o trastornos digestivos, sino también mejorar la salud del paciente muy rápidamente.
Herpes zóster
Dependiendo del tipo de herpes zóster, el paciente sentirá dolor y ardor en la piel, especialmente en el pecho. También pueden aparecer vesículas que luego se convierten en costras. En el peor de los casos, el paciente puede tener parálisis facial o ceguera. Cada manifestación corresponde a un remedio homeopático específico.
